Pediatrics

Carbohidratos

Los carbohidratos son de los macronutrientes esenciales para brindar energías. Es un tema complejo y lleno de dudas en el mundo de la alimentación infantil. Por lo tanto, le dedicaremos una publicación entera a su explicación para luego detallar la próxima semana los alimentos que los contienen. En palabras sencillas, los hidratos de carbono son un macronutriente que brinda energía al convertirse directamente en azúcares. Dependiendo del tamaño de la molécula y el tipo de alimento consumido, clasificamos los carbohidratos en:

Simples vs Complejos:

  • Carbohidratos simples: estos son los conformados por los azúcares simples como glucosa y sacarosa. Al ser moléculas pequeñas, son absorbidas y procesadas fácilmente para proveer energía de manera inmediata. Entre los alimentos que proveen carbohidratos simples encontramos las frutas y los derivados lácteos al igual que la miel. Aumentan el nivel de azúcar en sangre de inmediato pero por menor tiempo.
  • Carbohidratos complejos: conocidos como cadenas largas de unión de carbohidratos simples y por su composición son más complejos para romper, absorber y digerir. Aunque proveen mayor cantidad de energía, tardan más en ser procesados y mantienen el nivel de glucosa en sangre elevado por mayor cantidad de tiempo. Si el alimento también contiene fibras, el aumento de niveles de azúcar en sangre no es tan repentino y permite un control en sangre. Estos los podemos encontrar en alimentos ricos en almidón y fibra como, que ocurren el productos a base de trigo como panes y pastas al igual que otros granos como el maíz y centeno, frijoles y tubérculos como papas y batatas amarillas.

Refinados vs no refinados:

Refinado significa que son altamente procesados. La fibra y el salvado, al igual que muchas de las proteínas y minerales que contiene, pueden haber sido eliminados de los alimentos. Es por esto que proveen poco beneficio nutricional aunque contengan la misma cantidad de calorías que un alimento saludable. Mayormente son enriquecidos, donde le añaden las vitaminas y minerales que perdieron en el procesamiento. Este tipo de alimentación frecuente ha sido asociada con el aumento de riesgo de diabetes y obesidad, incluyendo en la infancia, puesto que aumenta la cantidad de glucosa en sangre de manera prolongada y el exceso es acumulado en el cuerpo como grasa. Alimentos en esta clasificación incluyen en sus ingredientes azúcar morena, endulzante de maíz, dextrosa, fructosa, sirope de maíz alto en fructosa, azúcar invertida, sirope de maltosa, molasa al igual que harina enriquecida con la cual se hacen panes y pastas. Muchas veces se pueden distinguir por tener más de 3 productos en su lista de ingredientes, algunos de estos que ni podemos pronunciar.

Otros puntos importantes a considerar son: 

  • Tipo de almidón: Dependiendo el tipo de almidón es con la velocidad que se absorbe el alimento. Si hablamos de almidón de papa, el mismo se digiere y absorbe más rápido. Por el contrario, la cebada tarda mucho más.
  • Contenido de fibra: A mayor cantidad de fibra, más difícil es la digestión. Como resultado, se absorbe el azúcar lentamente al torrente sanguíneo manteniendo los niveles elevados por mayor tiempo.
  • Frutas maduras: mientras más madura, mayor contenido de azúcar.
  • Contenido de grasas o ácidos: A mayor cantidad de ácidos o grasa contiene un alimento, más lento es digerido al igual que menor rapidez se absorben sus azúcares.
  • Preparación: La preparación de los alimento influye en la absorción de los mismos. Generalmente al cocinar o moler los alimentos aumenta el índice glicémico de los mismos por hacerlos más fácil para digerir y absorber.
  • Otros factores: La forma de procesamiento de cada persona varía, afectando cuán rápido los carbohidratos pueden ser convertidos en azúcares y ser absorbidos. También influye cuán bien haya sido masticado y cuán rápido haya sido deglutido. Es importante reconocer que los bebés se mantienen intraútero en un ambiente estéril y al nacer se colonizan con la flora bacteriana de la madre entrando las mismas al tracto digestivo. Esto contribuye a obtener una diversidad de flora bacteriana en beneficio para el infante a la hora de alimentarse. Estas bacterias ayudan a la digestión de lípidos, proteínas y carbohidratos complejos beneficiando grandemente a los infantes lactados exclusivamente hasta los 6 meses de edad, ya que por sí solo el infante tiene una capacidad incompleta de digestión eficaz. En conjunto con las enzimas de la leche humana, se hace más fácil este proceso.

Ya conociendo la terminología podemos adentrarnos en el desarrollo gastrointestinal. En los pasados años he notado unas recomendaciones bastante comunes en las redes sociales y de algunos profesionales de la salud: retrasar los cereales, pastas, arroz y carbohidratos complejos hasta pasados los 10 meses de edad. Como científica, me di a la tarea de buscar información sobre el desarrollo gastrointestinal y me percato que no hay un estudio concreto que de fundamento específico a este dato. Sí hubo un estudio clínico en 1978 donde se detalla que los infantes nacidos a término (> 38 semanas de gestación) desarrollaban la amilasa pancreática entre los 9-10 meses de edad. Esta enzima tiene función de romper los carbohidratos complejos y permitir que la digestión y absorción de los mismos se pueda llevar a cabo. Sin embargo, en estudios en lactantes se detalla el hecho que las enzimas digestivas de la leche humana en conjunto con la amilasa salivar (primera enzima de digestión de los carbohidratos) sí pueden contribuir al rompimiento de estos macronutrientes. En infantes que consumen fórmula, este beneficio no se encuentra debido a la carencia de las enzimas mencionadas de la leche humana. Los estudios clínicos en infantes son pocos por la ética profesional por ser invasivos en su mayoría. Por tanto, no hay más data científica sobre el tema. Nos sigue dejando con la misma incertidumbre. Sí se detalla la evolución del sistema gastrointestinal en otras publicaciones y la absorción de nutrientes de manera efectiva basándose en teorías.  

Entonces, ¿en qué momento debemos introducir los carbohidratos a la alimentación de un infante? Desde los 6 meses los que son simples. El sistema digestivo como mencioné va progresando al pasar los meses. Así vamos integrando alimentos más complejos paulatinamente para permitir que bebé se adapte mejor. De todas formas, actualmente se prefiere introducir alimentos ricos en hierro para mantener los abastos de este mineral en sangre al igual que los niveles de hemoglobina. Estos abastos los mantienen los vegetales y proteínas que lo contienen y ya hemos discutido en ocasiones anteriores. Por lo tanto, como Especialista en Alimentación Infantil y Juvenil prefiero esperar a ver las reacciones iniciales de bebé con sus primeros alimentos para luego decidir cómo procedemos en la introducción de carbohidratos complejos y si requiere que esperemos a los 9-10 meses para introducirlos. Detallaremos los tipos de alimentos que caen en esta clasificación en las próximas semanas.

XOXO,

Pau

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Escrito por: Paulette M. Vélez, MD, IYCFS

Revisado por: Lourdes Santaballa, IBCLC, IYCFS

Referencias:

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Kalhan, SC. et al. Carbohydrate as nutrient in the infant and child: range of acceptable intake. 1999. Recuperado el 5 de junio de 2018 de https://www.nature.com/articles/1600749.pdf?origin=ppub

Lebenthal, E. Role of salivary amylase in gastric and intestinal digestion of starch. Digest Dis Sci (1987) 32: 1155. Recuperado el 8 de diciembre de 2016 de https://link.springer.com/article/10.1007%2FBF01300204

Naylor, A. et al. Developmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the introduction of Complementary Foods. 2001. Página 21. Recuperado el 5 de junio de 2018 de https://files.eric.ed.gov/fulltext/ED479275.pdf

Stephen, A. et al. The role and requirements of digestible dietary carbohydrates in infants and toddlers. Eur J Clin Nutr. 2012 Jul; 66(7): 765–779. Recuperado el 8 de junio de 2018 de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3390559/

Thum, C. et al. Can Nutritional Modulation of Maternal Intestinal Microbiota Influence the Development of the Infant Gastrointestinal Tract? The Journal of Nutrition, Volume 142, Issue 11, 1 November 2012, Pages 1921–1928, https://doi.org/10.3945/jn.112.166231

Youdim, A. et al. Carbohydrates, Proteins and Fats. 2018. Recuperado el 8 de junio de 2018 de https://www.merckmanuals.com/home/disorders-of-nutrition/overview-of-nutrition/carbohydrates,-proteins,-and-fats

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